La alergia a lo efimero, prescribe. Una suprema vulnerabilidad a lo etéreo. Lazos atados a las sonrisas del alma.
martes, 8 de diciembre de 2015
jueves, 3 de diciembre de 2015
El desenlace
Pasar de plano, entrañar el último respiro del cuerpo físico,
Una emoción que no fluye, que aunque la mirada apagada esté, esa alma se
sienta en espíritu vivo, irreverente y soñador.
La contrariedad injusta de la vida, de aquel que ha corroído la sociedad y
aún conserva la animosidad de dañar, plena vida como una rata que huye en la
alcantarilla, roñando entre la basura del prójimo.
Morir con laureles desvaneciéndose entre sus manos, ha sido la grieta de un
pensamiento paralelo, de un orgullo compartido, que aunque reza “Él obra de
maneras misteriosas” hoy lo niego, lo vivo, y suspiro guardándote a un lado de
mi rebeldía.
Aún lloro entre sueños, son lágrimas que se escapan entre mis párpados
dejando una estela de ardor que irrumpe la quietud de la noche. Tus recuerdos reaniman
en el subsuelo del subconsciente, no por deudas de momentos sino por la efímera
felicidad de aquellos tiempos.
Tengo recuerdos acumulados que no da cabida a nuevos, por esta ausencia
tuya. Tu luz formará parte de mi existencia, sin duda alguna, seré fiel a lo
que aprendí de tu pensar, de tu nobleza palpable y de tu sabiduría. Este es mí hasta
luego.
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